La Instalación de la CXXI Asamblea Ordinaria de Obispos, se inició con un momento de Adoración (Hora Santa) dirigida por Mons. Ulises Gutiérrez, Obispo de Ciudad Bolívar, en la Parroquia Universitaria María Trono de la Sabiduría de la Ucab.
En la misma, pidió la iluminación e intercesión del Espíritu Santo para el trabajo que realizarán en estos días y así vivir con ilusión y alegría la experiencia sinodal que la iglesia nos está proponiendo.
Una vez constituido el presidium de la asamblea, Mons. Zarate mencionó que así como en el 2023 se vivieron los sucesos de importantes celebraciones para algunas de nuestras Iglesias particulares, fundamentalmente los centenarios, y algunas diócesis, el 2024 trae consigo también algunos acontecimientos de gran proyección Eclesial.
Mons. Zarate también indicó que, junto a estos acontecimientos, seguramente se podrán unir otros más referidos a congregaciones religiosas o instituciones que prestan su servicio en nuestro país, recordando que lo importante es que descubramos en todos estos acontecimientos una oportunidad para seguir caminando juntos para estrechar esa fraterna amistad y compromiso en el trabajo de renovar la acción evangelizadora en nuestro país. Invitaba asi mismo a no permanecer indiferentes ante la realidad de la guerra que se está viviendo, y los diferentes conflictos que azotan a la sociedad, así como también la fragilidad de la Casa Común y los efectos del cambio climático.
Mons. Ceffalia por su parte dijo que como Iglesia tenemos la tarea, responsabilidad y deber profético de reconocer y responder a la llamada de Dios en relación a los signos de los tiempos.
Indicó que, en este particular periodo tenemos que aprender a ser sensibles a las manifestaciones de Dios. Recordando que estamos viviendo un periodo de reformas que busca transformar y unir, caminar junto a Cristo y no fomentar divisiones dentro de la Iglesia con nuestras luchas ideológicas o conflictos de poder.
También invitó a ser testigos de la fe que continuamente despierta esperanza, a través de los gestos de vida y paz, y no por los gestos de poder, de amenazas, de venganza y de las demostraciones de fuerza, sino aquellos que permitan los pasos concretos de diálogo.
Por comisión de comunicaciones Conver
Caracas, 09 de enero de 2024