Cuando Un Corazón Misionero Se Deja Llevar Por La Gracia De Dios
Gladys Elisa Soto Aponte
25 de noviembre de 1931- 28 de abril de 2017
…<<Hubo un momento de mi vida en el que me encontré con Dios: Él preparó todos los acontecimientos, helos aquí…
En septiembre de 1948, vine a Caracas acompañando a papá quien era Agente de la Línea de Aviación Aeropostal, quien venía a una Asamblea, y yo venía como su Secretaria. Tenía entonces 16 años.
Llegamos donde un tío, hermano de mamá, que vivía en frente de las Hermanas Siervas de Jesús. Todos ellos eran muy asiduos a visitar la Capillita de las Hermanas. Yo indiferente, me dejé llevar de un paseo por Caracas, pero al terminar la Asamblea, papá me llama y pregunta: “Hija, ¿quieres quedarte a estudiar en Caracas?”. A lo que le pregunté: ¿Qué quieres tu papá?” cuando me contestó que deseaba me quedara a estudiar Secretariado Comercial, le contesté que sí, pero por dentro se desencadenó una tempestad ya que nunca me había separado de mis padres.
Puedo asegurar que eso fue el punto de partida para que Dios derramara abundantes Gracias en mí, inicié mis estudios. Yo era una joven normal, muy alegre, me gustaba bailar, ir al cine, leer, pero Dios a través de mis padres me fue formando porque papá seleccionaba lo que debía leer y a las fiestas me acompañaba o me las organizaba en casa. Vivía en un pueblo pequeño, y él cuidaba mi honor.
Un buen día del año 1949, no sé cómo toqué la puerta de las “siervitas” como así las llamaban, me abrió la Hna. Portera y pasé a la Capilla, estaban las hermanas en la Adoración al Santísimo Sacramento, solemnemente expuesto. En la Casa había un profundo silencio y en ese momento solo observé. Volví otro día y otro día, hasta que un día, que no recuerdo, al llegar y hacer la genuflexión profunda ante el Santísimo, al querer levantarme no pude, entonces al fijar mi mirada en Jesús en la Hostia, dije: “¡Aquí me quedo!”. No puedo explicar porque dije eso, ni sus consecuencias. Con más frecuencia asistía a la adoración de la tarde. Lo que puedo decir hoy es que “me dejé llevar de la Gracia de Dios y sus inspiraciones”>>
ESCUCHA, en tu interior y descubre lo que Dios ha hecho en ti y va a hacer por ti si eres fiel a su llamada. Sólo abandónate a sus “quereres”.
Sé misionero de lo recibido. Transmite a tus hermanos lo recibido y escucha, haz silencio, descubre a ese Dios que vive en ti y allí ama, ama, ama y adora, adora, adora.
Sé instrumento dócil y Él, Jesús de Nazareth contará contigo para su Obra.
“EL MISIONERO ANTE TODO DEBE ESTUDIAR A JESUCRISTO”
Hna. María de las Nieves Soto